Notalune

¿Hay alguna app que te diga las notas de una foto de la partitura?

Sí: se llama Notalune, es para iPhone y iPad y hace exactamente eso. Fotografías la partitura impresa y los nombres aparecen escritos sobre las notas. Existe porque una noche, tarde, llevaba media hora atascado en un compás de la mano izquierda, busqué una app que me dijera cómo se llamaban esas notas y no encontré ninguna. Antes de nada de lo que hace, esto es lo que no hace, por si era justo eso lo que buscabas: no reproduce la música, no convierte una grabación tuya en partitura, no lee manuscrito, solo partitura impresa, y no enseña ritmo. El nombre te dice qué nota es, no cuánto dura ni cuándo entra. Hay programas que hacen esas cosas, algunos muy bien, y son otra categoría; si lo que buscas es que suene o exportar a MIDI, prefiero que lo sepas antes de descargar nada. Y si tu duda es si hace falta leer, esa conversación está en tocar el piano sin leer partituras.

Leer un compás

Acercas la cámara a la partitura. Un compás, o una línea, funciona mejor que la página entera desde lejos. En unos segundos los nombres están sobre las cabezas de las notas, en el sistema que uses: do re mi fa sol la si, las letras inglesas, la convención alemana y checa con H, o el katakana japonés.

Antes de escribir un solo nombre, cada lectura hace dos comprobaciones, y las dos las puedes corregir tú: en qué clave está cada pentagrama y qué dice la armadura. Ponle delante la Sonatina op. 36 nº 1 de Clementi, la primera del cuaderno de seis sonatinas progresivas que publicó en Londres en 1797. El primer movimiento, Allegro, está en do mayor, con la armadura vacía y una mano izquierda que vive en clave de fa. Si ese pentagrama de abajo se leyera en clave de sol, cada nota de la izquierda recibiría otro nombre, y así toda la página, con perfecta coherencia y sin que nada chirríe. Es el error que más caro sale, porque no se ve.

Esa armadura vacía hace visible la segunda comprobación: sin nada escrito al principio del pentagrama, cualquier sostenido que aparezca va delante de su nota y caduca en la barra de compás. Separar lo que promete la armadura de lo que dura un compás es lo que hay que resolver antes de escribir nada encima.

Lo que lees no se queda en una foto suelta: en Mis partituras vas armando la página entera, compás a compás, o importas un PDF y cada compás se lee solo, junto a las piezas que tocas esta semana. Un PDF limpio es lo más nítido que Notalune puede leer.

Preferir el silencio

Debajo de todo hay un sesgo de diseño. Un nombre que falta te cuesta unos segundos; un nombre equivocado se te mete en los dedos y lo practicas sin enterarte. Así que cuando la lectura no está segura, la nota se queda en blanco.

Se equivoca, y la regla es preferir el silencio a la invención. Por eso el silencio nunca va solo: un toque en el semáforo tiñe cada nombre según la confianza con que se escribió, y ves de cuáles fiarte; y cuando una sombra en el atril o una edición vieja de tinta apretada la despista, corriges el nombre con dos toques y la corrección se queda ahí. El argumento largo, con app o sin ella, está en cómo comprobar las notas cuando estudias solo.

Esconder los nombres

Los nombres son una capa sobre la foto, nunca tinta sobre tu partitura, y están puestos como se ponen los ruedines: montados ya para desmontarse. Por eso quitarlos es un botón grande y no un ajuste escondido. Un toque en el ojo los esconde todos y la misma página pasa a preguntarte a ti: dices los nombres en voz alta, los vuelves a mostrar y compruebas. También puedes tapar solo una nota, la que siempre se te va.

La meta es el día en que leas esa página sin la app, con los nombres que ya reconoces solo, que es de lo que va recordar las notas. La mejor sesión es aquella en la que la necesitas menos que ayer.

Pagar una sola vez

Empezar es gratis, y la versión gratuita está pensada para que sirva de verdad, no para dejarte con las ganas: diez lecturas rápidas en total, tres piezas guardadas, una página por pieza. Da para una pieza corta entera y para saber si esto es para ti. El metrónomo es gratis y sin límites, compres Pro o no.

Notalune Pro quita esos límites por una compra única de 9,99 €. Sin suscripción de ningún tipo. Sin periodo de prueba que se acabe. Compartir en familia incluido, así que una compra cubre a quien toque en casa. No se conecta a internet en ningún momento: funciona en modo avión. Sin cuentas, sin anuncios, sin analíticas.


Escrito por quien hizo Notalune, la app de iOS para que un nombre olvidado no te pare en mitad de la sesión: fotografías tus propias partituras y los nombres aparecen sobre las notas. Cuando no lo tiene claro, prefiere dejar la nota en blanco antes que adivinar. Y el día que quieras leer sin ayuda, un toque los esconde todos. Más guías en Aprender · dudas: support@notalune.com.